Futura Primera Dama del Pueblo: Ña Meche

Mercedes Lugo a quien todos en Encarnación conocen como "Ña Meche", hermana del presi electo Fernando Lugo, es la futura Primera Dama. Hablamos con ella por teléfono, ella tranqui atendió al rollo ayer desde su casa. He'i que su hermano no renunciará a su voto de castidad y que está segura de que, tras los 5 años de gobierno, si el Vaticano le permite volverá a ser sacerdote en actividad.
-¿Ya aceptó usted ser la Primera Dama, doña Meche?
-Sí, incluso cuando estaba por el colegio hoy (por ayer), el nuevo presidente ya me estuvo llamando para que vaya a Asunción y toda vez que tenga ganas de trabajar con él, para poder asumir el cargo que me ofrece.
-¿Y qué le contestaste?
-Que voy a aceptar, tengo que apoyarle a él en todo lo que puedo y si está dentro de mis posibilidades, creo que la familia siempre debe apoyar a sus miembros, principalmente a él (por Fernando Lugo) a quien le marginaron, que no tiene familia, para que el pueblo paraguayo vea que detrás de él está una gran familia que lo quiere, lo apoya y lo apoyará siempre.
-¿Cuántos años tiene usted?
-Tengo 65 años.
-¿Qué dice su marido sobre el cargo que le ofrecieron?
-No dice absolutamente nada, él está feliz, aparte lo que yo digo todos en mi casa deben acatar.
-¿O sea que no se opuso, entonces?
-No, tenemos 42 años de matrimonio, así que con la mirada nomás ya sabemos lo que uno quiere del otro y viceversa.
-¿Cuántos hijos tienen?
-Tres, uno tiene 40 años, el siguiente 37 y el último 30. Y tenemos 5 nietos.
FARREARON COMO LOCOS
-¿Qué hicieron cuando todas las bocas de urna daban por ganador a Fernando Lugo?
-Estuvimos muy cautos, esperamos que la Justicia Electoral se expida y cuando lo hicieron salimos a festejar por las calles hasta las tres de la madrugada.
-¿Farrearon mucho entonces?
-Cualquier cantidad. Cerramos la calle, hicimos una caravana, incluso todos los parientes de Posadas vinieron a mi casa. También se acoplaron los vecinos y tuvimos que improvisar una batucada con un tambor y una botella y bailamos al son de la música que lográbamos entre todos.
-Para un pueblo católico como el nuestro, es un honor tener como miembro de la familia a un sacerdote y ni qué decir si se convierte después en nada más que presidente, como pasó con su hermano, doña Meche ¿verdad?
-Sí, efectivamente, yo estoy segura que él habrá sentido un llamado de Dios para estar más cerca de su pueblo y haber renunciado a tantos privilegios y lanzarse a la arena política, donde no todo es color de rosa.
-Como futura Primera Dama, ¿qué nos puede contar acerca de los votos de castidad de Fernando Lugo como sacerdote?
-El me dijo que jamás se va a casar, incluso cuando conversamos me había dicho que sólo iba a ser presidente por un periodo y no quería saber nada de reelección. Si no estoy equivocada, mi hermano piensa gobernar por un periodo y luego volver a su ministerio, a su vida religiosa.
-¿Y podrá volver a serlo?
-Sí, pues él sólo está suspendido "a divinis" o sea no puede administrar los sacramentos, pero será obispo hasta el día de su muerte.
"EL PUEBLO DEBE AYUDAR"
-¿Qué es lo que más admira de su hermano?
-Que a pesar de que lo difamaron hasta más no poder, jamás escuché de su boca una palabra de agravio.
-¿Conversó con él sobre ciertas cuestiones en las que usted podría ayudarle, por ejemplo de temas sociales?
-No, aún no, pero soy partidaria de trabajar directamente en el departamento social, por las necesidades que he visto en los últimos años.
-¿Qué es lo que más le preocupa al presidente electo, en cuanto a la realidad nacional?
-Fernando solo nada podrá hacer, el pueblo le deberá ayudar y todos debemos ser partícipes de su gobierno, porque hay muchas cosas por combatir.
-En alguna ocasión se habló de que el carisma de Fernando Lugo es también un imán para las mujeres, ¿cierto que hubo mujeres que le tentaron para una relación de pareja?
-No creo, a estas alturas de su vida ya no está en condiciones de formar una familia. Habrá tenido oportunidades con mujeres hermosas, pero él siempre se mantuvo firme en su vocación y creo que quiere seguir siendo sacerdote.
-Entonces, aunque agregue a su carisma el atractivo del poder, ¿piensa que él no caerá en la tentación?
-No, no creo pues él tiene una firmeza extraordinaria de su vocación. No creo que a estas alturas alguien lo tiente, aunque como seres humanos podemos errar, pero él ya no está para esos trotes.
SU MARIDO SE QUEDA
Como nos atendió al teléfono primero el marido de ña Meche, don Aníbal Maidana, le preguntamos si se viene también cuando su señora sea Primera Dama, y dijo humildemente: "yo sólo soy mecánico y seguiré siendo, no pienso abandonar mi taller". La familia Maidana Lugo es muy querida entre los vecinos.





