NO PENSE PASAR POR ESTO “Tengo mucho pelo en mis dos pechos”


Un mal funcionamiento de las hormonas puede ocasionar algunos problemas a las personas. Las mujeres muy velludas y los hombres muy pelados, en realidad están teniendo algún problema de este tipo. Carmiña, una lectora del Popu que trabaja en el Poder Judicial, dice desconocer los motivos por los cuales ella no es “normal”...
Carmiña tiene 27 años, trabaja como ujier (lleva las notificaciones judiciales a quienes son demandados) en el Palacio de Justicia de Sajonia, es soltera, no tiene hijos, es hija única y vive con sus padres: “Tuve dos novios en mi vida, con el primero fue a nivel de besitos, y con el segundo perdí la virginidad, pero no tengo suerte en el amor. Los abogados acá se me acercan mucho, pero ellos buscan solamente una amante, no una novia”, dice.
La secretaria cuenta que actualmente está enamorada de un abogado divorciado que suele hacer bromas, pero que no sabe si tiene posibilidades con él: “No es como los otros que enseguida te proponen ir a la cama. El me trata bien, siempre se fija si tengo un peinado o zapato nuevo, y le gusta hacer bromas sobre sexo, pero no sé si está interesado en serio en mí”.
Carmiña asegura que de todas maneras, ella es una mujer que le huye a las relaciones íntimas: “Yo no soy normal físicamente. Tengo un defecto que me da mucha vergüenza, porque no es algo que las demás personas tengan. Yo tengo mucho pelo en el pezón, pero no vello es algo suavecito y que a lo mejor otra gente tiene, sino pelo largo y clavo, como el que se tiene en lugares íntimos”.
¿DEFECTO?
La ujier cuenta que el problema que tuvo con su última pareja fue justamente a causa de esto: “Estuvimos saliendo dos años, y en ese lapso hubo sexo que para mí fue la primera vez, pero yo nunca dejé que me vea los senos. El me acariciaba encima del corpiño, pero cada vez que me quería sacar yo le decía que no quería, y como ya me ponía de malhumor, allí él perdía el entusiasmo”.
Aquel novio llegó a decirle que no entendía por qué se quitaba todo lo de abajo, pero no el corpiño: “Yo le decía que tenía demasiado caído, y que eso me acomplejaba, pero él me insistía con que a las mujeres se les cae nomás luego después de los 20 años, y que no por eso privan a sus parejas del placer que significa mostrarles los senos. Siempre nos peleábamos por el mismo tema, pero yo no estaba dispuesta a que me vea sin corpiño”, asegura.
El rompimiento vino cuando Carmiña se enteró de que su novio estaba saliendo con otra chica: “No salió conmigo un sábado supuestamente porque su mamá estaba enferma, pero una amiga del tribunal me contó que le vio bailando en un pub que está sobre Brasilia. Yo le dije que no quería que se me acerque más, y él también no me insistió demasiado”, recuerda.
Pero para Carmiña las cosas solo empeoraron a partir de este rompimiento: “Necesito una pareja, de eso me doy cuenta, pero cuando se presenta la oportunidad yo misma soy la que no quiero comenzar nada. Yo estoy muy acomplejada por el defecto que tengo, y hasta ahora no consulto con ningún médico porque me da vergüenza mostrarme tal cual soy. Yo me suelo depilar, pero enseguida me sale de nuevo. Realmente es muy molesto”, cuenta.
Carmiña cree que lo que tiene no es normal, porque según cuenta ya vio los senos de muchas amigas suyas, y hasta los de su mamá, pero ninguna tiene lo que ella tiene: “Una vez le pregunté a una amiga si a ella no le sale de repente un pelo en el seno, y ella me dijo que sí, pero que se lo corta y listo. El problema es que yo tengo todo alrededor”.
“Usé crema depiladora y casi morí de dolor”
Carmiña recuerda que su “problema” comenzó más o menos a los 16 años: “Siempre fui muy velluda, pero los senos recién se me desarrollaron a los 15 años, y no demasiado tampoco. Tengo vellos en la espalda, pero allí si es una pelusita nomás, y desde el ombligo me sale una columnita de vello que llega a la parte genital”.
La ujier asegura que esto no le molestaba mayormente, hasta que le comenzaron a crecer los primeros pelos alrededor del pezón: “Yo veía, pero no le daba importancia porque cuando eso era imposible que nadie me mire. Eso me tranquilizaba, porque solo yo sabía lo que tenía debajo de la blusa. A los 19 años me comencé a quitar con la maquinita de afeitar, pero después se me enrojecía y me picaba cuando salía de nuevo el pelo, así que suspendí”.
Carmiña se volvió a depilar los pelos cuando salió con su segundo novio: “Yo sé que muchas mujeres tienen uno o dos pelos largos alrededor del pezón, en la zona de la aureola, pero eso se considera normal. Yo no sé explicar cómo es mi caso: tengo totalmente cercado el pezón por pelos largos, tipo de pubis, y cuando me miro en el espejo veo una cosa negra allí”.
CREMITAS
Carmiña cuenta que buscando algún tipo de solución a su problema, visitó varias farmacias buscando cremas depiladoras que pudiesen servirle: “Siempre tuve miedo porque los senos son una zona delicada. Los médicos te dicen por ejemplo que si te sale un granito allí, no te podés reventar porque de eso te puede salir en cáncer. De eso yo tenía miedo”, explica.
Ella consideró que una crema depiladora para rostro podía servirle, porque se supone que el rostro también es una zona delicada: “Un sábado a la siesta, hora en que mis padres duermen, me encerré en el baño, me saqué el corpiño y me puse alrededor de los dos pezones, cubriendo totalmente los pelos, dos capas de crema. Tenía que esperar supuestamente quince minutos para retirar la crema con agua tibia”, cuenta.
Carmiña se sentó sobre la tapa del water con el reloj en frente, hasta que comenzó a sentir una horrible comezón:
“Parecía que me quemaba la piel, pero yo aguanté porque lo único que quería era que me dé el resultado que esperaba. Cuando pasaron los quince minutos saqué el agua tibia del calefón, y con una barrita de plástico que trae la crema, me comencé a sacar”.
Con gran alivio Carmiña vio como los pelos le iban saliendo: “Como saca de raíz, no se queda la marca que deja la maquinita de afeitar. Yo me enjuagué, me puse la remera pero al rato nomás me tuve que sacar porque me dolían mucho los dos senos. En carne viva se me quedaron, y tardó una semana más o menos en pasarme el dolor. Por eso ya no uso la crema sino la maquinita, y la verdad es que no sé qué hacer con mi caso”.
Carmiña asegura que muchas veces intentó ir al médico, pero que no se anima: “Sé que le voy a tener que mostrar y eso es lo que no quiero hacer”, termina diciendo.

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Dejamena ver a mi, que yo

Dejamena ver a mi, que yo quiero tener chicas con muchos pelosss....

SEGURO CARMIÑA NO SOS LA

SEGURO CARMIÑA NO SOS LA UNICA CON ESE TIPO DE PROBLEMA QUE SE VA AL MEDICO ANIMATE!!! PARA ELLOS ESO ES NATURAL FUERZA!!!!!

Carmiña No tenes porque

Carmiña
No tenes porque sentir verguenza de tu cuerpo. Pero tu solucion es facil, consulta con una ginecologa. Estoy segura q ella te dira que hacer, ya que segun cuentas posiblemente tus problemas sean hormonales.
Animate y resuelve tu problema

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